Autoprotección

Relajación y autoprotección

El ritmo de vida nos lleva a vivir situaciones de nervios, estrés, ansiedad, etc. a las que respondemos con cierta adaptabilidad, muchas veces es como si conectásemos el “piloto automático”, inhibiendo toda señal de alarma. Decimos “la vida sigue”. En realidad la mente desconecta la atención sobre su cuerpo biológico hasta que éste no puede más y acaba fatigándose.