Novedades

La señalética es un conjunto de sensaciones que los humanos reciben a modo de código, en el cuerpo energético o aura y que afecta sensiblemente al cuerpo físico en forma de hormigueos, pinchacitos, presiones, cambios de temperatura, como si un pequeño insecto caminase por la piel, etc… todos muy sutiles. Estos anuncian la proximidad de otras conciencias extrafísicas o intrafísicas proyectadas. Ya sean ángeles o amparadores, ya sean egrégores o asediadores, ya sean miembros de su familia u otros individuos. Sabrás de quién se trata al observar estas inconfundibles señales en la piel.
...Los amparadores —como a ellos mismos les gusta que les llamemos— los conocemos mejor con el nombre de ángeles, ángeles de la guarda, guías, etc... Son conciencias que pertenecen al grupo evolutivo de los superserenos. Es una hipótesis que mantienen diferentes humanos proyectores en continua comunicación con sus amparadores. Éstos ceden esta información trascendental para la comunidad humana que se siente libremente acompañada y tutelada en su evolución.
La Conciencia, considerada como individuo que es, y motivo de auto estudio en el ámbito de las proyecciones, goza del uso de una mente avanzada para lograrlo y también, de las consecuencias de una permanente e ineludible integración de todos sus cuerpos, (físico, energético, emocional y mental)... La conciencia se comunica mediante una forma sutil de vibración, compendio del pensamiento, los sentimientos y la energía. Lo denominaré, “impulso de energía psíquica y mental” o “impulso psicomental”.

El ser humano tal y como lo conocemos en el planeta tierra, es un conjunto animado perfecto compuesto de varios cuerpos al servicio de una conciencia en permante evolución. El alma, espíritu, shef, el yo o el yo superior son denominaciones utilizadas por distintos grupos e ideologías pero que en definitiva se refieren a una misma entidad. Se refieren a quien en realidad somos cada uno de nosotros. Individuo con conocimiento de sí mismo y de su entorno. Capaz de discernir y conocedor de su individualidad.